Estás en
Inicio >
Sin
decimales > Propuestas para el
aula y la casa
Propuestas
para el aula y la casa

De tipo general
Aritmética y Álgebra
Ideas para webquest
Búsquedas ordenadas
Ver y calcular
Propuestas para el aula y la casa
En esta sección se
incluirán desarrollos mediante distintos itinerarios de
aprendizaje de propuestas de trabajo destinadas a su uso en las
aulas. Se presentarán en primer lugar en el blog complementario de
esta página
Números y hoja de cálculo y
posteriormente se incluirán los desarrollos en esta sección.
En cada
propuesta se incluyen diversos apartados, de los que el profesorado
puede elegir los que desee para adaptarse a las necesidades de sus
estudiantes. Se aconseja la metodología del Taller, que permite
fácilmente la atención a la diversidad del alumnado.
Este material se puede
usar y adaptar libremente para su uso en el aula. Para otro tipo de
reproducción o copia se ruega se cite el autor y la fuente.
De tipo general
Propuestas en ramas
Uso de tablas en el aula
Aritmética y Álgebra
Fechas cruzadas
Cuadrados de bolas
Cuadrados
en progresión aritmética
Sistema de numeración binaria
Deconstruir y construir números enteros
Ideas para webquest
¿En qué terminan los números triangulares?
Búsquedas
ordenadas
Un cuadrado conocido a medias
Compartir o no compartir
¿Cuántas palabras?
Ver y Calcular
Suma de cuadrados de números triangulares
El fósil de un número
Propuestas
en ramas (I)
Iniciamos
la metodología de "propuestas en ramas" con una colección de
propuestas derivadas de un teorema contenido en el libro
“Recreaciones matemáticas 2” de Édouard Lucas:
“El
número total de puntos de un juego completo de dominós jamás es
igual al cuadrado de un número entero”
A
veces una propuesta sencilla da lugar a múltiples preguntas. El
papel del matemático es el hacerse esas preguntas, aunque no sepa
responderlas. En este caso nos podríamos plantear: ¿A qué llamamos
dominó de n números? ¿Cuál es la fórmula que nos da el número de
fichas? ¿Y el número de puntos? ¿Por qué Lucas afirma que no son
cuadrados perfectos?...
Lo
bueno de este planteamiento es que cada vez que se responde a una
cuestión aparecen otras preguntas, con lo que habremos construido
un verdadero árbol con tantas ramas como nuestra imaginación
conciba. En este ejemplo se abrirían múltiples ramas. Los lectores
quedan invitados a recorrerlas y a inventar otras nuevas:
¿Qué
es un dominó de número máximo n? (Lo nombraremos como n-dominó)
Intentar
una definición formal, sin olvidar los “blancos”.
Nuestro dominó usual se corresponde con n=6 (Un 6-dominó).
Se compone de 28 fichas, con
una media de 6 puntos por ficha y un número total de puntos de 168
(demostrarlo)
¿Cuántas fichas y puntos presenta un n-dominó?
El número de fichas viene dado por la expresión n(n+1)/2 y el de
puntos por n(n+1)(n+2)/2 (demostrarlo).
¿Es cierta la afirmación de Lucas?
Intenta
demostrarla considerando cómo se reparten los factores primos del
cuadrado perfecto entre los factores n(n+1)(n+2)/2
De una
afirmación simple hemos derivado multitud de cuestiones. Unas
sabremos demostrarlas, y otras tendrán que quedarse en conjeturas,
pero su estudio constituirá una verdadera aventura matemática.
Propuestas en ramas (II)
En otra entrada
anterior construíamos unas ramas de propuestas a partir de un
teorema contenido en el libro “Recreaciones matemáticas 2” de
Édouard Lucas:
“El número total de puntos de un juego completo de
dominós jamás es igual al cuadrado de un número entero”
¿Es cierta la afirmación de Lucas?
Intenta demostrarla considerando cómo se reparten los
factores primos del cuadrado perfecto entre los factores
n(n+1)(n+2)/2
Podemos seguir planteándonos preguntas
sobre este teorema.
Por ejemplo, se podrían considerar proposiciones parecidas y ver en
qué se diferencian del teorema de Lucas:
Esta fórmula es parecida a la de los números triangulares
n(n+1)/2, y sin embargo estos sí pueden ser cuadrados, como por
ejemplo el 36 o el 1225, que son triangulares y cuadrados a la vez
¿Cuál es la diferencia?
¿Valdría la afirmación para el producto de
tres números consecutivos?¿Nunca pueden ser un cuadrado
perfecto?¿Y la expresión n(n+1)(n+2)/6?
Para quienes no se atrevan con las
demostraciones, una salida es comprobar las afirmaiones con una hoja
de cálculo, cambiando el valor de n
¿Podríamos conjeturarlos con una hoja de
cálculo?¿Cómo?
Por último, nos podemos dar cuenta de
que las expresiones que hemos usado: n(n+1)/2,
n(n+1)(n+2)/2 y n(n+1)(n+2)/6 producen siempre un resultado entero
para n entero a pesar de contener coeficientes fraccionarios
¿Conoces otras con la misma propiedad? Haz un estudio exhaustivo
de este tipo de expresiones enteras.
¿Os apetece crear unas ramas de propuestas a
partir de una cuestión determinada?
En otro momento
publicaremos ramas de propuestas similares. pueden ser útiles en la
Atención a la diversidad, asignando ramas distintas según los
niveles del alumnado.
Uso
de
tablas en el aula
Desde la llegada de las calculadoras y los ordenadores el manejo de
tablas se ha ido olvidando en nuestras aulas. Sin embargo, su poder
formativo es muy grande, y son imprescindibles cuando su contenido
está compuesto por datos experimentales, que no se pueden obtener con
una calculadora. ¿Qué capacidades del alumnado podemos enriquecer con
ese uso? Desarrollamos a continuación algunas de ellas:
Consulta
Muchas de las tablas verdaderamente útiles son de doble entrada (en
parte para aprovechar espacio en los libros) pero a los alumnos les
puede suponer una gran dificultad su manejo. Un ejemplo de ello son las
antiguas tablas de cuadrados. En la siguiente imagen reproducimos un
fragmento de una tabla de cuadrados construida con Hoja de Cálculo.
| |
0 |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
| 2 |
4 |
4,0401 |
4,0804 |
4,1209 |
4,1616 |
4,2025 |
| 2,1 |
4,41 |
4,4521 |
4,4944 |
4,5369 |
4,5796 |
4,6225 |
| 2,2 |
4,84 |
4,8841 |
4,9284 |
4,9729 |
5,0176 |
5,0625 |
| 2,3 |
5,29 |
5,3361 |
5,3824 |
5,4289 |
5,4756 |
5,5225 |
| 2,4 |
5,76 |
5,8081 |
5,8564 |
5,9049 |
5,9536 |
6,0025 |
| 2,5 |
6,25 |
6,3001 |
6,3504 |
6,4009 |
6,4516 |
6,5025 |
| 2,6 |
6,76 |
6,8121 |
6,8644 |
6,9169 |
6,9696 |
7,0225 |
| 2,7 |
7,29 |
7,3441 |
7,3984 |
7,4529 |
7,5076 |
7,5625 |
| 2,8 |
7,84 |
7,8961 |
7,9524 |
8,0089 |
8,0656 |
8,1225 |
| 2,9 |
8,41 |
8,4681 |
8,5264 |
8,5849 |
8,6436 |
8,7025 |
La hemos elegido porque las cifras que
figuran en la fila superior son centésimas, lo que obliga a realizar un
esfuerzo de interpretación. Así, para calcular el cuadrado de 2,64 se
deberá buscar la fila 2,6 y ver dónde se cruza con la columna del 4, con
un resultado de 6,9696
Son muchas las tablas estadísticas y experimentales que pueden presentar
este tipo de dificultades, por lo que creemos que dedicarles a las
tablas algunas sesiones no será tiempo perdido.
Interpolación
Otra utilidad formativa de las tablas proviene de la necesidad de
efectuar interpolaciones debido a que no nos presentan todos los
resultados posibles. Además, en cada interpolación se puede tener una
idea del error cometido, al tener siempre dos valores de la tabla
acotando al verdadero.
Un ejemplo de interpolación directa: ¿Cuál es tu mejor aproximación para
el cuadrado de 2,427 (usando la tabla)?
Buscamos los datos de 2,42 y 2,43, con los resultados siguientes:
Número Cuadrado
2,42 5,8564
2,43 5,9049
Calculamos la tasa de variación: T=(5,9049-5,8564)/(2,43-2,42) = 4,85 y
la multiplicamos por 0,007, que es la cifra siguiente, con un resultado
de 0,03395, que sumado al primer valor nos da una aproximación de 2,4272
= 5,89035 próximo al que nos daría una calculadora: 2,4272 = 5,890329.
No nos extendemos en este tema, pero nuestros lectores pueden ir
reflexionando sobre todas las operaciones mentales que han efectuado los
alumnos para entender y reproducir los cálculos anteriores.
Extensión de la tabla
Interpolación inversa: Encuentra mediante la tabla el valor aproximado
de la raíz cuadrada de 731
En primer lugar deberán entender que esta tabla, mediante
multiplicaciones por potencias de 10, puede resolvernos otros cálculos
que no figuren en ella. En este caso buscamos los dos valores más
aproximados a 7,31, que son
Número Cuadrado
2,7 7,29
2,71 7,3441
Procedemos como en el anterior ejemplo. Calculamos la tasa inversa
TI=(2,71-2,7)/(7,3441-7,29) = 0,18484288 la multiplicamos por
(7,31-7,29), con un resultado de 0,00369686, que sumado a 2,7 nos da una
aproximación a la raíz de 7,31 igual a 2,70369686. Como nos piden la
raíz de 731 y no de 7,31, multiplicamos por 10 (¿por qué?) y finalmente
obtenemos el valor 27,0369686, aproximado al que nos da la calculadora:
27,0370117
Si revisamos todo lo efectuado, también descubriremos en este cálculo
los conceptos y capacidades que se adquieren con él. No es una propuesta
fácil. Se manejan conceptos de cierta profundidad, por lo que deberíamos
darnos por satisfechos con cualquier logro que se alcance.
Construcción
La construcción de estas tablas estaría reservada al profesorado y a
alumnado de enseñanza media. Una idea, llevada la práctica por el autor,
es la de que los alumnos de Informática construyan tablas con hojas de
cálculo y se las pasen a otros cursos para que practiquen con ellas. Así
el beneficio es doble.
No es trivial esta construcción. Invitamos a los lectores a reproducir
la tabla ejemplo que hemos insertado y podrán comprobar que hay que ir
con cuidado. Proponemos también construir la siguiente tabla de interés
compuesto, en la que dados el tipo de interés anual y los años
transcurridos nos devuelva el tipo acumulado (no el TAE).
| |
Años |
|
|
|
|
|
Tipo |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
| 1% |
1,00% |
2,00% |
3,00% |
4,10% |
5,10% |
| 2% |
2,00% |
4,00% |
6,10% |
8,20% |
10,40% |
| 3% |
3,00% |
6,10% |
9,30% |
12,60% |
15,90% |
| 4% |
4,00% |
8,20% |
12,50% |
17,00% |
21,70% |
| 5% |
5,00% |
10,30% |
15,80% |
21,60% |
27,60% |
| 6% |
6,00% |
12,40% |
19,10% |
26,20% |
33,80% |
| 7% |
7,00% |
14,50% |
22,50% |
31,10% |
40,30% |
Fechas
cruzadas


Elige una
hoja de calendario, y destaca en ella un rectángulo cualquiera (ver
imagen). Multiplica los números situados uno arriba a la izquierda (lo
nombraremos como F11) y el otro abajo a la derecha (F22, al final de la
línea roja de la imagen, números 7 y 29). Multiplica también los
situados en los vértices restantes (F12=8 y F21=28 en el ejemplo). Resta
los productos y descubrirás que
El
producto de los números de la diagonal roja F11*F22 es siempre menor que
los de la verde, F21*F12, independientemente del rectángulo que hayas
elegido, y su diferencia (negativa) es siempre un múltiplo de 7
Puedes trabajar sobre
este hecho analizándolo desde varios puntos de vista
(a)
¿Ocurre esto siempre así?
Para demostrarlo puedes llamar X al número más pequeño (7 en el ejemplo)
y a partir de él, le das como nombre una expresión que contenga X
también a los otros cuatro. Desarrolla los productos y te darás cuenta
de que el resultado es siempre negativo.
(b)
Simultáneamente verás que
es múltiplo de 7 (debes demostrarlo o razonarlo bien). Cambia el salto
entre semanas y entre días, y siempre obtendrás ese resultado.
(c)
Observa que en la imagen,
a la derecha de la hoja de calendario, figuran resultados que son todos
-7. Haz tú algo similar usando una hoja de cálculo. Elige un rectángulo,
y en una celda de la derecha escribe la diferencia de productos que
estamos estudiando (en el lenguaje de las hojas de cálculo. Una fórmula
parecida a =B4*C8-C4*B8), y obtendrás un número negativo y múltiplo de
7. Copia y pega esa fórmula en otras celdas y siempre obtendrás lo
mismo.
(d)
¿Qué ocurriría si usáramos
sumas de diagonales en lugar de productos? Esto es mucho más fácil…pero
debes demostrarlo también.
(e) Imagina que en un
país las semanas fueran de cinco días cada una. ¿Qué ocurriría entonces
con esta cuestión que estamos estudiando?
(g) Investiga qué ocurre
si al usar, en lugar de las diferencias de productos como =B4*C8-C4*B8
estudiáramos las diferencias de sumas de cuadrados:
=B4^2+C8^2-C4^2-B8^2. Pues resulta que ahora todas las
diferencias son positivas, y siguen siendo múltiplos de 7. Intenta
comprobarlo con la Hoja de Cálculo y después demostrarlo mediante el
álgebra. Llama X a la fecha más pequeña.
(h) Prueba otros
cálculos en diagonal además de productos y sumas de cuadrados. Investiga
por si ves algo interesante.
Cuadrados de bolas

Forma un cuadrado con bolas, situándolas en filas y
columnas, las que quieras. Después elimina 10 bolas e intenta
reorganizar el resto hasta formar otro cuadrado más pequeño, y verás
que resulta imposible, cualquiera que sea el lado del cuadrado que
has formado.
Prueba entonces a quitar
sólo 6 bolas, y observarás que tampoco puedes formar un cuadrado
con las restantes.
Con
otros números sí se puede, dependiendo del lado del cuadrado. Por
ejemplo, se pueden quitar 7 bolas a un cuadrado de lado 4, y 8
bolas a otro de lado 3.
¿Qué
tienen de particular el 6 y el 10 para que ocurra esto?
Descubre más números con un comportamiento
similar, o encuentra una propiedad que cumplan todos.
También puedes
investigar con una hoja de cálculo, en la que se pueden comparar
todos los cuadrados que desees entre sí, sin que nunca aparezca el
6, el 10, y otros que no descubrimos.
Cuadrados en
progresión aritmética (I)

No es difícil encontrar ternas de cuadrados perfectos que estén en
progresión aritmética, tales como 1, 25 y 49, o 4, 100 y 196. ¿Cómo
podríamos encontrar más ternas con una hoja de cálculo? Se podría
organizar una tabla de doble entrada con los cuadrados perfectos, y
después someter a su media aritmética a una condición ¿Cuál?
En la imagen puedes ver el resultado de una búsqueda similar, en la
que se han marcado con un 1 los cuadrados perfectos pertenecientes a
una terna como la propuesta. Si te animas a construir un buscador
semejante podrás encontrar muchas más ternas. Ponte a prueba: ¿Con qué
otros dos cuadrados forma progresión aritmética el número 10404,
cuadrado de 102? Si lo encuentras, nos lo puedes comunicar en forma de
comentario.
Para concretar las ternas pedidas hemos recurrido a una exploración
sistemática. Es una forma válida de trabajar en Matemáticas (así se
encuentran los números primos), pero que alguien puede pensar que es
algo perezosa. Podríamos aportar un análisis algo más profundo, pero
eso será en una próxima entrada.
Cuadrados en progresión aritmética (II)

Tal
como prometimos, intentaremos un análisis algo más profundo sobre el
tema de encontrar ternas de cuadrados perfectos que estén en progresión
aritmética, tales como 1, 25 y 49, o 4, 100 y 196.

Esto nos da un procedimiento de
generación de ternas de cuadrados: Elegimos cualquier entero p y
buscamos un número par h cuyo cuadrado sea divisible entre p, y
mediante la fórmula (1) calculamos n
Ejemplo: p=5, h=10, n=100/10 + 10 + 5 = 25; (n+h)=35:
(n-k)=25-10-5*2=5.
Por tanto, los cuadrados en progresión aritmética buscados son: 25,
625 y 1225.
En la imagen inicial puedes observar
una tabla que genera ternas de este tipo de forma sistemática
Sistema
de numeración binaria
Idea para
el aula
El sistema de numeración
en base 2 puede tener un aprendizaje totalmente distinto que el del
resto de sistemas en otras bases. Su esencia es la de intentar formar un
número a partir de los sumandos 1, 2, 4, 8, 16,… tomados sin repetir.
Por ello, si se presenta al alumnado un catálogo de estos números,
representados como conjuntos o “montones”, basta ir eligiéndolos uno a
uno para formar el número deseado.
Así, para formar el
número 81, se van sumando los números 64, 32, 16, etc. añadiendo o
quitando cada uno de ellos hasta llegar a la solución 81 = 64 + 16 + 1.
La parte más difícil es interpretar después que esta suma da lugar a la
representación binaria 1010001. Para ayudar en ese paso hemos creado una
hoja de cálculo que visualiza tanto la agregación de los “montones” como
la representación binaria a la que dan lugar.
No se dan aquí
indicaciones de cómo usar esta hoja, pues su simplicidad permite varios
itinerarios distintos en el aprendizaje y la elección de la metodología
más adecuada a juicio de cada docente.
Abre la hoja binario2.ods
Deconstruir y construir números enteros
Idea para el aula
Tomamos a palabra deconstruir de nuestro admirado cocinero Ferrán Adriá.
Al igual que él descompone un plato en sus constituyentes y lo vuelve a
montar de otra forma, nosotros lo haremos con números. La idea es
descomponer un número entero de alguna forma, usando varias operaciones,
y después volverlo a construir de otra manera totalmente distinta con
los mismos ingredientes.
Lo vemos con el año 2010

La idea es usar distintas técnicas en cada paso: separar cifras, buscar
factores primos, descomponer en cuadrados, hallar promedios, usar las
cuatro operaciones básicas, etc.
Para un mismo número se pueden establecer competiciones en el aula, para
ver qué esquema de deconstrucción es más elegante, o más complejo, o con
operaciones muy distintas entre sí. Puede ser un entretenimiento muy
formativo, pero se deberá adaptar a la edad de alumnado y a sus
conocimientos.
Ideas para webquest
¿En qué terminan los
números triangulares?

“Los números triangulares, expresados en base decimal, no pueden
terminar en 2, 4, 7 ó 9”
La metodología de las webquest se adapta muy bien al uso de las hojas
de cálculo y a una buena atención a la diversidad. La afirmación
anterior constituye un punto de partida que admite la organización de
una webquest con distintos itinerarios de aprendizaje según los
niveles del alumnado.
Se puede comenzar con la frase de
arriba, y organizar una webquest para entender bien su significado
y los fundamentos de esa afirmación. Incluimos a continuación
algunos pasos que se podrían seguir:
(a) Definición de número triangular
Se puede buscar en páginas fiables,
tales como Wikipedia o la misma Hojamat
(a1) Para el alumnado más aventajado, se sugerirá alguna
búsqueda de carácter histórico sobre estos números.
(a2) Los estudiantes con dificultades pueden copiar imágenes de
números triangulares y pegarlas en un documento.
(b) Fórmula de los números
triangulares
Lo ideal sería que se pudiera
deducir en el aula esta fórmua mediante inducción y discusión en
grupos con la ayuda del profesorado. Así lo ha conseguido el autor
en varias ocasiones, Si no, en las mismas páginas se puede
encontrar dicha fórmula.
Una vez conseguida la fórmula T(n)=n(n+1)/2, se construye una
tabla de números triangulares con una hoja de cálculo.
(b1) Este paso admite una rama de profundización consistente
en buscar en la red propiedades de los números triangulares y
experimentarlas con la misma hoja de cálculo. También se puede
intentar generarlos por recurrencia: T(n+1) = T(n)+n+1
(b2) Una rama de consolidación del aprendizaje consistiría en
aplicar esa fórmula sin el uso del ordenador y reproducir en
papel las operaciones que se han efectuado en la hoja de
cálculo.
(c) Terminación de los números triangulares
Ya se está en condiciones de
comprobar que ningún número triangular termina en 2, 4, 7 ó 9,
y, lo más importante, intentar justificarlo mediante la fórmula
o razonamiento. Mediante la fórmula T(n)=n(n+1)/2 se puede
discutir en qué cifra puede terminar n, después n+1, su producto
y, por último, la mitad del mismo. Una tabla de hoja de cálculo
podría ser muy útil.
(c1) Una actividad de perfeccionamiento consistiría en usar la
propiedad de que “si tomo ocho veces un número triangular y
después sumo 1, resulta un cuadrado”. Se estudian las
terminaciones de los cuadrados impares, se les quita una
unidad y se discute su cociente entre 8.
(c2) Para el alumnado que necesite consolidar lo aprendido, se
puede organizar el cálculo de números triangulares grandes
para comprobar sus terminaciones.
(d) Presentación de resultados
Todo el trabajo realizado se
expone al resto del aula mediante documentos, presentaciones o
puestas en común. Si se dispone de una web de centro, se incluye
en ella todo el material generado en la webquest.
Con estas ideas, adaptándolas
al nivel y características de vuestros estudiantes, podéis
diseñar una o dos sesiones de trabajo que pueden resultar
interesantes.
Un
cuadrado conocido a medias
Ideas para el aula
Proponemos una búsqueda ordenada a partir de una cuestión similar a la
siguiente:
Encuentra un número entero positivo de tres o
cuatro cifras sabiendo que su cuadrado comienza con las cifras
82541…
La idea es resolverlo con calculadora u hoja de cálculo, con lo que la
primera reacción, además de una búsqueda bastante larga, es obtener la
raíz cuadrada de lo que tenemos, y comenzar con las cifras que nos
resulten: raíz(82541)=287.. Pero ¿qué hacemos ahora? ¿irle añadiendo
cifras e ir probando? ¿considerar los decimales?...Puede resultar bien,
y al final de diez intentos conseguiríamos la solución, 2873, pero es
que faltaban dos cifras, y por eso fue fácil. ¿Y si hubieran faltado
tres?
El interés del problema, para un alumnado de Enseñanza Secundaria, es
que al ignorar a priori cuántas cifras faltan, no sólo debe pensar en la
raíz del número dado, sino también en la raíz del número que queda al
eliminar una cifra. Lo vemos con este ejemplo:
¿Qué número tiene un cuadrado que comienza por
824… sabiendo que faltan por escribir una, dos o tres cifras?
Probamos el procedimiento anterior: Raíz(824)=28,7
Si faltaran dos cifras, deberíamos probar con números cercanos a 285,
286, 287,…y ninguno de sus cuadrados comienza con 824.
Probamos la hipótesis de que falte una cifra, con lo que deberíamos
basarnos en Raíz(82)=9,05, y obtenemos otro fracaso, pues desde 90 a 100
ningún número produce un cuadrado que comience con 824.
Por último, probamos con tres cifras más. En teoría deberíamos probar
desde 2850 a 2880, por ejemplo, y con paciencia llegaríamos a
2872^2=8248384
Desarrollo en el aula
¿Qué se podría lograr en el aula con este ejercicio? Destacamos algunos
aprendizajes y estrategias que se podrían descubrir:
Posibles objetivos
Darse cuenta de que la raíz cuadrada actúa
sobre pares de cifras
Descubrir búsquedas binarias cuando las cosas
se ponen difíciles (caso de tres cifras)
Aprovechar los decimales que nos dan las
calculadoras (aquí no lo hemos hecho)
Saber cambiar de estrategia a tiempo.
Posible desarrollo
Se lee en común la cuestión propuesta por el procedimiento que se juzgue
más adecuado.
No se debe nombrar la raíz cuadrada en un principio, salvo que transcurran
los minutos y no se logre ningún avance. Se plantea la cuestión,
explicando las dudas que surjan y se comienza el trabajo de búsqueda. Es
conveniente tener preparados varios ejemplos más con distinto número de
cifras para intentar conseguir que se resuelvan varios en una misma
sesión.
Al finalizar el trabajo se organiza una puesta en común para compartir
resultados y estrategias. Si el proceso va lento, se puede abrir una
debate breve cuando hayan aparecido dos o tres soluciones.
Agrupamiento del alumnado
Puede organizarse en grupos de dos o individualmente. Si se ve necesario
para atender a la diversidad, se pueden permitir grupos de tres.
Material
(1) Calculadora y papel: Tiene la ventaja de que se puede organizar el
trabajo de forma individual, pero las búsquedas pueden ser exasperantes.
(2) Hoja de cálculo: Obliga a organizar equipos, pero se da facilidad para
organizar mejor las búsquedas y aprovechar la posibilidad de ordenar los
intentos en serie en una columna.
Evaluación
Debe obligarse a la escritura de conclusiones, ya sea en otra sesión, o
bien fuera del horario escolar. En este ejercicio es tan importante la
velocidad como el descubrimiento de estrategias y atajos.
La evaluación se realizará atendiendo al documento producido y a las notas
tomadas por el profesorado respecto al desarrollo del trabajo, número de
soluciones, variedad de métodos, etc.
Compartir o no compartir
Propuesta de investigación en el aula
Uno de los teoremas más elegantes de la
Teoría de la Divisibilidad afirma que la probabilidad de que al escoger
al azar dos números naturales, estos resulten primos entre sí, es decir,
que no compartan divisores primos, es igual a

Es evidente que la comprensión y demostración de este teorema sobrepasa
las capacidades del alumnado de Enseñanza Media, pero se puede intentar
una aproximación intuitiva al mismo. Podríamos plantearnos distintas
fases de una experimentación.
Fase 1
Experimentación y cálculo
Experimentación con
frecuencias y con números acotados
El teorema que presentamos contiene infinitos en su enunciado. Por una
parte, la variable aleatoria usada abarca todos los números naturales.
Por otra, no existe máximo en la muestra que podamos estudiar. Por eso,
en el aula nos podemos restringir a números acotados (por ejemplo, los
menores que 100) y a muestras pequeñas, o bien toda la población de los
mismos, que en este caso equivaldría a 10000 pares de números. Al
alumnado entonces hay que advertirle que estudiaremos frecuencias, no
probabilidades.
Experimentación
Se pueden usar bolas del bingo (por ejemplo, cien) con reposición, e ir
planteando para cada par si tienen divisores comunes o no. Se puede
organizar por grupos o con toda el aula. Cada alumno o alumna copiará en
su cuaderno los pares y si son primos o no, para obtener frecuencias.
Con ello obtendremos, una tabla parecida a la siguiente:
Comparten divisores 79
Son primos entre sí 121
Total
200
Frecuencia relativa 0,6050
Si repetimos el experimento varias veces o acumulamos resultados de
varios grupos, nos acercaremos al verdadero valor de la probabilidad
para números menores que 100, cuyo valor exacto es 6087/10000 = 0,6087
Cálculo
¿Cómo podemos encontrar esa probabilidad exacta con una hoja de cálculo?
Si no deseamos acudir a macros, podemos construir una tabla de doble
entrada, por ejemplo de 100 por 100, y calcular la función de Excel y
Calc =M.C.D(a,b) para cada par.
En la imagen puede ver un fragmento de esa tabla:

Sobre esta ella aplicamos la función =CONTAR.SI(Rango de los mcd;1),
para contar los valores 1, y nos resultarán 6087 sobre 10000.
Ampliación
Después, como ampliación, se pueden encargar experimentos con cotas
más altas, como 200, o cálculos de la probabilidad exacta para números
pequeños, como del 2 al 20.
Siempre obtendremos frecuencias o probabilidades cercanas al 0,6, con
lo que el alumnado sospechará que el verdadero valor es el 60%, por lo
que en una segunda fase habrá que sacarle del error:”Esto no es tan
simple”.
Un punto delicado es el de saltar a la idea de infinito, pero en estos
niveles siempre haremos lo que podamos, sin forzar.
Fase 2
Simulación
Con una hoja de cálculo se pueden simular dos columnas de números
aleatorios. La fórmula, como puede ser complicada, se debe sugerir.
Recomendamos usar =ENTERO(1+ALEATORIO()*COTA) , siendo COTA la que
deseemos marcar para los números del experimento, porque funciona bien
en Excel y Calc y no da problemas al recalcular.
En una nueva columna escribimos su M.C.D y contaremos, con CONTAR.SI,
la cantidad de valores 1 que aparezcan. Dividimos después por el
número de filas usadas y tendremos una aproximación a la probabilidad.
Esta tabla contiene el final de una simulación de números con cota
2000 en una simulación de 2000 filas:

El total de pares se ha calculado con la función CONTAR, el de
coprimos con CONTAR.SI aplicado al valor 1, y la frecuencia mediante
división.
Si deseas una simulación más potente mediante macros, puedes usar este
código:
Sub compartir
Dim i,n,cota,m
dim a,b
randomize
cota=val(inputbox("Cota"))
n=val(inputbox("Número de repeticiones"))
m=0
for i=1 to n
a=int(rnd()*cota+1)
b=int(rnd()*cota+1)
if mcd(a,b)=1 then m=m+1
next i
msgbox(m)
End Sub
Con esta macro podemos preparar tablas en las que se observe su
acercamiento al límite teórico. La siguiente tabla está construida con
10000 simulaciones para cada nivel:
N 100
500 1000 10000 100000 1000000
P 0,6098 0,6081 0,6119 0,6060 0,6094 0,6093
Se observa la gran estabilidad de este cálculo, ya que a veces los
errores propios de la simulación esconden la convergencia al límite.
Límite similar
También es igual el límite de la frecuencia con la que aparecen los
números libres de cuadrados. Se llaman así a aquellos que no son
divisibles entre ningún cuadrado, como 21 o 30. Es un poco complicado
buscar esos números de forma manual, por lo que podemos usar una
función nueva en la hoja de cálculo, cuyo código puede ser:
Public function librecuad(a)
dim m,n,p
dim divi as boolean
if a<4 then
librecuad=1
else
divi=false:n=2:p=1
while divi=false and n<=int(sqr(a))
if a/n/n = int(a/n/n) then divi=true:p=0
n=n+1
wend
librecuad=p
end if
end function
Es una función que nos devuelve un 1
si el número está libre de cuadrados, y 0 si contiene alguno.
Se pueden crear columnas paralelas como las de la imagen

y después usar la función CONTAR para calcular la frecuencia
Si diseñamos dobles columnas para números de mil en mil, nos
sorprenderemos de la estabilidad de las frecuencias y su cercanía al
límite
¿Cuántas
palabras?
El otro día, después de jugar con mi nieta a inventar palabras, se me
ocurrió una experiencia para el aula, y es la de organizar un proyecto
de estimación del número de palabras que se pueden construir en
nuestro idioma. ¿Cuántas pueden ser? ¿veinte millones? ¿sólo unos
miles? ¿miles de millones? ¿trillones?... Quizás así, de improviso, no
se te ocurra ninguna idea.
Parece ser que reuniendo todas las variantes locales, no llegaríamos a
unos pocos cientos de miles de palabras usadas realmente (los
diccionarios no suelen traer más de 90.000), pero aquí nos interesan
las posibles palabras que podríamos inventar.
Objetivo del proyecto:
Estimar el número de palabras posibles que
puede contener nuestro idioma.
Como el planteamiento es muy amplio, se deberían tener en cuenta estos
detalles:
* Se puede acotar la estimación a palabras de no más de cinco sílabas.
Si no, nos toparíamos con molestos infinitos.
* Es bueno que la estimación no se base sólo en técnicas de conteo.
También se deben repasar los conceptos de sílaba directa, inversa o
mixta, los diptongos y los triptongos.
* Lo normal es que en la puesta en común aparezcan grandes discrepancias
en las estimaciones, lo que dará pie a discusión en grupo e incluso
elección de la mejor estimación.
¿Qué podemos conseguir con esta
experiencia?
* Estudio de las sílabas y palabras como objetos de un conteo
* Repaso de las técnicas de contar
* Asimilación del concepto de estimación y de orden de magnitud.
* Ejercitación en la puesta en común, muy necesaria en un tema que puede
admitir variantes en resultados y métodos.
* Experimentación de concurrencias entre dos materias muy distintas,
como la Gramática y la Combinatoria.
* Construcción de esquemas ordenados.
El proyecto podría tener estas fases:
Recuento de sílabas
La primera tarea podría consistir en
contar el número posible de sílabas que comienzan con una letra
determinada. No hay que ser muy exigentes en este primer paso, pero
deberán considerar sílabas directas, mixtas e inversas en su caso. Por
ejemplo, para la letra B se deberían considerar al menos estas: BA, BE,
BI, BO, BU, BRA, BRE, BRI…BLA, BLE,…BAR, BER,..BAS, BES,…BAL,…BLAS,
BLES,…BIA, BIAS, BUAI, BONS,…
No se trataría de realizar un estudio exhaustivo (imposible sin
convenios previos), sino de aproximarnos al uso general de nuestro
idioma. Es posible que se olviden sílabas como INS, TRANS, ABS,… pero no
hay que darle importancia. Se trata de una estimación.
Se podrían contar mediante un producto cartesiano:

Este esquema nos una idea del número de sílabas que forma la B (sólo una
aproximación)
1*8*5*12 = 40*12 = 480
Insistimos en que esta fase no ha de ser demasiado cuidadosa. Habrá
letras que formen unas 480 sílabas y otras (como la A) que formen menos.
Esto es lo bueno, que todo el planteamiento pueda ser discutido.
El mismo estudio que sugerimos sobre la B se podría repetir con las
demás letras. Por simplificar, supongamos que el número medio de sílabas
por letra fuera de 300 y que letras válidas en español contáramos 26.
Ello nos daría una estimación de 7800 sílabas distintas.
Recuento de palabras
Seguimos con el producto cartesiano. El
número de palabras entre una y cinco sílabas sería:
7800+78002+78003+78004+78005= 2,88754E+19
¿A que no esperabas que fueran tantas? Son trillones. Ahora te toca
criticar esta estimación, pero reconocerás que no me van a faltar
palabras para inventar con mi nieta.
Pasamos por alto que las sílabas inversas sólo aparecen en primer lugar.
Se trata de dar una idea. Quizás a algún lector le apetezca realizar un
estudio más fino.
Puesta en común
Este paso es imprescindible. Lo ideal
sería efectuarlo con una PDI y libre discusión entre grupos. Puede durar
una hora o más, pero no será tiempo perdido. No se trata de estimar
mejor o peor, sino de llegar a una idea sobre el orden de magnitud y, lo
que es más importante, a un intercambio de métodos.
Publicación
También este paso es insoslayable. Repito
algo que siempre comento: No has aprendido un concepto si no sabes
comunicarlo a otros. Se podrá efectuar en formato de documento o
presentación, como una memoria de la experiencia o usando la web o el
blog del centro.
Como siempre en este blog, no sugerimos nivel educativo ni momento
idóneo para organizar este proyecto. El profesor jubilado no quiere
opinar sobre ello. Todo eso queda ya un poco lejano.
Ver
y Calcular
Suma
de
cuadrados de números triangulares
El
estudio de cuestiones aritméticas deriva pronto a cálculos algebraicos,
generalmente tediosos, y, en algunos casos, también a esquemas
geométricos. Estos dos caminos, el algebraico y el visual se
complementan perfectamente. Los números figurados, por su propia
definición, son buenos elementos de unión entre ellos. Veamos un ejemplo
cn números triangulares:
“Llamamos T(n) al enésimo numero natural. ¿Qué obtenemos si sumamos los
cuadrados de un número triangular T(n) y de su siguiente T(n+1)?
Orientación algebraica
Conjetura: Diseñamos una tabla de números triangulares en una hoja de
cálculo y en una columna adjunta calculamos la suma de cuadrados pedida
para todos los casos posibles. Fácilmente se descubre una ley de
formación. No indicamos el resultado, tan sólo que es un número
triangular. ¿Cuál?
Cálculo: Mediante cálculos algebraicos se puede verificar la conjetura.
Basta desarrollar la expresión y comprobar su resultado con el
imaginado. En la imagen tienes un desarrollo efectuado con la
calculadora Wiris. La conjetura está un poco escondida.
Orientación
geométrica
Podemos atrevernos a pensar que si T(n) es un número triangular, su
cuadrado se podrá representar por otro número triangular idéntico a
él, pero sus elementos no serán puntos o bolitas, sino triángulos
más pequeños. Sería “un triángulo de triángulos”.
Si no acertaste la conjetura por medio del Álgebra, esta imagen te
la sugerirá con más facilidad. Las bolitas rojas corresponden al
cuadrado de T(4) y las verdes al de T(3). Si no sientes una pequeña
emoción al analizarla es que no te gustan de verdad las Matemáticas.
El
fósil de un número
Hoy le
damos vueltas a un problema leído en el blog
https://problemate.blogspot.com/
El fósil de un número
(Fase
provincial de Alicante de la XIX Olimpiada Matemática, 2008)
Dado un número natural N,
se multiplican todas sus cifras. Se repite el proceso con el resultado
obtenido, hasta obtener un número de una cifra únicamente; a ese número
se le llama el fósil de N. Por ejemplo, el fósil de 327 es 8. Hallar el
mayor número natural, con todas sus cifras distintas, cuyo fósil sea
impar.
La
solución la puedes leer en
https://solumate.blogspot.com/2008/09/el-fsil-de-un-nmero.html,
y nosotros le daremos unas
vueltas a la idea de “fósil” de un número.
(1)
¿Tienen fósil todos los números naturales?
Te lo puedes plantar en dos
pasos:
(a) El algoritmo de multiplicar todas las cifras produce una
sucesión estrictamente decreciente y llega a términos de una cifra.
(b) Sólo los números de una cifra son invariantes en el
proceso.
(2)
Construye un
algoritmo de hoja de cálculo tal que dado un número
natural, encuentre su fósil. Puedes restringirlo sólo a números de
tres o cuatro cifras, pero ten en cuenta que si disminuye el número de
cifras no pueden aparecer ceros, que arruinarían el cálculo. En el
algoritmo de la imagen, cuando disminuye el número de cifras aparece
la unidad, para no desvirtuar el producto.

(3)
¿Obtendríamos otro tipo de fósil si sumáramos las cifras en lugar de
multiplicarlas?
(4)
Se pueden aplicar estas
ideas al aula si se restringe el estudio a tres cifras, por ejemplo.
Se podrían formar grupos e intentar que cada uno, con calculadora u
hoja de cálculo lograra todos los fósiles posibles entre 0 y 9, y
después se discutieran algunos casos:
¿Cuándo el fósil resulta ser cero? ¿Qué crees que hay más,
fósiles pares o impares? ¿Por qué siempre se desemboca en una cifra?
Etc.